Archivos para Febrero 2009

Los placeres de la mesa

Los placeres de la mesa

Hace momentos leí con gusto una nota publicada en Buenos Aires, por el ex-Presidente uruguayo Julio Maria Sanguinetti, sobre el conflicto palestino-israelí, que me hizo recordar una agradable cena que compartimos años ha con él, su esposa y una encantadora pareja de anfitriones.

Hablamos sobre mil cosas, arte, historia, los nietos… hasta un poco de chismes y cotilleo de circunstancias. Creo que no tocamos casi ningún tema “trascendente”: él como político, su esposa como historiadora. La mía como erudita en temas latinoamericanos, la anfitriona como artista diseñadora y su marido como exitoso industrial… (yo como embajador) … simplemente, nos limitamos a conversar gozando del placer de la charla, y sobre todo, escuchándonos unos a otros.

Leyendo periódicos viejos, El País de Montevideo cita hace unos meses a su homónimo de Madrid en una nota firmada por Quino Petit, sobre el libro de los franceses Sven Ortoli y Michel Eltchaninof, Manual de supervivencia en cenas urbanas, recientemente publicado en España, en que pasan recetas para enfrentar a los “Palizas” (“plomos” les decíamos en el Río de la Plata) que te arruinan las comidas contándote sus exóticos paseos turísticos, describiendo sus supermodernos automóviles o detallando las curiosas operaciones de cirugía que atravesaron, o bien declarando sentenciosamente “Hay que releer a Karl Schmidt” ‘ sin que nadie se atreva a preguntar quién es ese tipo.

Los “plomos” que te cuentan cómo supieron invertir a tiempo en acciones de la bolsa de Singapur, mientras que tú apenas afrontas con dignidad la hipoteca e tu departamento, los que te superan en proclamada erudición mientras que tú apenas terminaste una modesta carrera en una universidad de provincias. Los que comparan las hazañas de sus nietos con los héroes del Olimpo (bueno, exagerando un poco, por supuesto) y no te dejan sacar las fotos de los tuyos.

Por eso siempre regreso a esa cena memorable, con gente agradable que simplemente compartió los placeres de la  mesa, sin tratar de demostrar a nadie cuán cultos, ilustrados, ingeniosos o informados somos (o se espera que seamos). Gozando de la reciproca compañía.

Por eso, apreciados Sven y Michel, exitosos autores del manual de supervivencia, me permito yo también dar mi consejo: no busque técnicas de retruque, no exprima desesperadamente el pomo de su ingenio.

Elija mejor con quién comparte la mesa. Comerá mejor y no sufrirá de úlceras de estómago ni de cerebro.

Una anecdota con moraleja

Una anecdota con moraleja

(NOTA: escrito en una computadora que carece de tildes, enies y otras espaniolidades)

Tiempo atras –mucho tiempo– preste servicios diplomaticos en Venezuela, como “Numero dos” de nuestra embajada alli. El titulo era –como muchas cosas en la diplomacia– mas impresionante que efectivo: algo asi como “Ministro Consejero y Encargado de Negocios”, si bien casi nadie estaba interesado en mis consejos, y me encargaba de “los negocios”, es decir de la embajada, solamente en ausencia del verdadero y formal Embajador.

A proposito de este ultimo, como seria de buena gente que sobrevivio a la ordalia de ser mi jefe en Argentina, Venezuela, Israel y Peru: todo un heroe merecedor –aunque mas no sea por ello– del mayor de los respetos y honores. Y mi permanente amistad, por supuesto.

Pero volvamos a la anecdota, que es lo que nos convoca hoy: para movilizarme en Caracas debi comprar un automovil “diplomaticamente correcto”:  vistoso pero discreto, de buen porte pero barato, facilmente vendible al fin de la mision (y si es posible, sin perder demasiado dinero en el camino) y –por supuesto- munido de sus correspondientes placas diplomaticas.

Estas son fundamentales por dos motivos: por una parte, te identifican a lo lejos, y hasta la policia venezolana es capaz de intimidarse (moderadamente) por ellas y no enojarse demasiado si aparcas en lugar non-sancto. Por otra parte, te evitan pagar los impuestos de importacion, que si bien no son tan terribles como uno puede pensar, representan –para un humilde diplomatico de un modesto pais que paga a sus empleados publicos sueldos de penuria, en particular cuando sirven en el exterior- un gasto que se puede ahorrar.

Y, luego de esforzados y hasta casi-heroicos dos anios de denodada labor (vaya que el sarcasmo me ha invadido!), llego el momento de pasar a otro destino, en otro pais, con otro cargo; es decir, de vender el carro –previa “nacionalizacion” o sea, cambio de placas diplomaticas por patentes normales, previo pago de los correspondientes impuestos, y posterior venta al mejor postor.

Tras hallar a un comprador que no estuviera dispuesto a esquilmarme y malpagarme por el auto, y pagar los impuestos de mi modesto bolsillo (ya los recuperaria, esperaba, al cobrar el valor del carro, pero esa es otra historia), inicie los tramites legales para reemplazar las placas diplomaticas por las comunes.

Les ahorro las semanas de llamar, visitar y entrevistar a funcionarios de municipalidades, distritos, ministerios, oficinas, sub-dependencias y todas las perversiones que solo la burocracia caribenia puede inventar. Nada. Cada cual me mandaba a otro lugar, en tanto la fecha de mi partida se iba acercando.

Al borde de la desesperacion, recurri a una funcionaria de Relaciones Exteriores (creo que la decimoquinta o sexta que habia recibido y “trasvasado” mi pedido), apelando a su bondad natural; “que se puede hacer?”, pregunte con inocencia y franqueza –virtudes letales en un buen diplomatico.

Parece que la seniora me tomo carinio ante mi candidez y desanimo. Simplemente, me sugirio que converse con “el director del departamento de placas y patentes en una de las oficinas, que de seguro mis chapas civiles estaban alli… y me sugirio muy discretamente preguntar alli “que se puede hacer”, explicandome que ese es el eufemismo para “cuanto hay que darle de propina al funcionario” para que haga el tramite.

El embajador accedio a que sus fornidos custodios me acompaniasen –tuve la prudencia de no contarle exactamente para que los queria- y con ellos llegue a la dichosa oficina.

Haciendo ostentacion de mi metro con sesenta y cinco centimeteros de estatura, mas los dos metros de cada uno de los custodios, entre a la oficina, pedi por el jefe y … milagro: salio una empleada con las dos placas en un sobre de papel manila, una sonrisa en sus labios. “Justamente acabamos de terminar su tramite!”, afirmo y me dio el sobre.

Los custodios sacaron sus pulgares del cinturon, dimos media vuelta casi marcialamente y regresamos a mi recientemente nacionalizado carro.

Y la moraleja?  Saque Usted sus conclusions, apreciado y leal seguidor de mi blog.

Alemania 1938 o Venezuela 2009?

Aporrea.org es un Sitio Web que se define como (cito) “de divulgación de noticias y opinión socio-política y cultural, identificado con el proceso de transformación revolucionaria y democrática de nuestro país, Venezuela, con una visión que se extrapola al resto de la humanidad, en la perspectiva de la liquidación del sometimiento capitalista-imperialista y la construcción de sociedades libres, basadas en el poder de los trabajadores y el pueblo, sin explotación del hombre por el hombre”: seria algo asi como el vocero ideologico del Socialismo del Siglo XXI, como se define la corriente politica del Presidente Bolivariano Hugo Chavez

Por su trabajo al servicio de la comunicación en estos “tiempos de revolución”, Aporrea fue merecedora del Premio Nacional de Periodismo Alternativo en 2006.

En su edicion del 22 de enero de 2009, la revista on-line “Aporrea” publica una interesante nota de Emilio Silva,  que dice ser “Trabajador Académico de la UBV, miembro del Colectivo Docente UBV” – supongo que quiere decir profesor o algo similar – Correo Electrónico: silvachapellin@yahoo.es

. El articulo fue leido aproximadamente 2880 veces hasta que,– probablemente por orden del gobierno bolivariano, fue quitado del Internet.

Transcribo, con algunos subrayados mios, partes de la nota:

“_.Sin ser palestino, cuando cualquier persona con sensibilidad (más
particularmente en todo revolucionario) tiene conocimiento de las salvajadas
de los judíos sionistas en un país que no es de ellos y que le arrebataron a
sus verdaderos moradores, es algo que causa angustia, dolor, indignación y
rabia realmente descomunales, lo suficiente para quien cree en la acción de
la justicia y la voluntad de cambio sin incurrir en los excesos que critica
de gentes que se creen por encima de las leyes humanas y naturales.

“_. Ofensiva mediática en prensa, radio, televisión e internet acerca del
terrorismo perpetrado en Palestina por los judíos sionistas y sus aliados
eurogringos desde 1.918 hasta la actualidad. Para asegurar el éxito de esa
ofensiva, aparte de reactivar (o desengavetar del sueño burocratista) el
convenio entre Telesur y Al Jazeera,

“_. Denunciar públicamente con nombre y apellido a los integrantes de grupos
judíos de poder con presencia en Venezuela, indicando las empresas de su
propiedad para boicotearlas
.

“_. Al respecto, como a gentes tan capitalistas como estos hebreos sionistas
les duelen más el bolsillo que cualquier otra cosa (incluyendo Jehová), es
inapropiado comprarles sus productos y acudir a sus locales comerciales,
como también a aquellos negocios, supermercados, restaurantes, etc., que
tengan vinculaciones con ellos o sean de su propiedad

“_. Incluir dentro del boicot a las empresas transnacionales vinculadas al
régimen sionista de Israel. Por ejemplo, Citröen, Nestlé, McDonald’s (o
McMierda), Adidas, Nike, Zara, Revlon, General Electric, Coca Cola, Walt
Disney Pictures, IBM, etc.

“_. Cuestionar la existencia en Venezuela de instituciones educativas
solo-para-judíos,

“_. Concentraciones públicas masivas y periódicas no solo frente a la
embajada de israel, sino también a las sedes de las organizaciones judías
ubicadas en los espacios de las urbanizaciones Sebucán y Los Chorros del
Municipio Sucre del Estado Miranda, y la Urbanización San Bernardino de
Caracas. Es bueno recordar la existencia de la Sinagoga ubicada en el sector
caraqueño de Maripérez
.

“_. Depurar a las instituciones gubernamentales de aquellos funcionarios
escuálidos con o sin boína roja que actúan a favor de los intereses de los
grupos sionistas ubicados en nuestro país.

“_. Emplazar públicamente a todo judío que se encuentre en cualquier calle,
centro comercial, plaza, etc., a que tome posición vociferándole consignas a
favor de Palestina y en contra del estado-aborto de israel.

“_. Nacionalización de las empresas y confiscación de los bienes de los
judíos sionistas que apoyen los desmanes del estado nazifascista de israel,
y donación inmediata de dichos bienes a los palestinos víctimas del actual
holocausto.
Si existen impedimentos legales para tal propósito, será
necesario modificar las leyes que vayan contra un hecho de justicia
.


“_. Anular los acuerdos internacionales que favorezcan al estado artificial
de israel, como el Tratado de Libre Comercio que tiene con el MERCOSUR.

“_. Avalar la disolución del estado artificial de israel (sic)(un anacronismo
medieval de inspiración religiosa) luego de haber cumplido con los debidos
actos de compensación, reconstrucción y devolución de los puntos anteriores.

“_.¡Por la liberación del revolucionario venezolano-palestino Ilich Ramírez
Sánchez (mal llamado “El Chacal” por los pitiyanquis), prisionero en las
mazmorras francesas! ¡Palestinos somos todos!”

Yo me pregunto: Alemania 1933 o Venezuela 2009? Contestese Usted, si puede…

 

Un acto de vandalismo imperdonable

Un acto de vandalismo imperdonable

Adolfo R. Taylhardat

El Universal, Caracas, 4 de febrero de 2009

 Lo ocurrido el fin de semana pasado en la sinagoga de Caracas no merece otros calificativos que los de vandalismo, barbarie, salvajismo, llevado a cabo por un grupo de inadaptados, sanguinarios e impíos.

Los venezolanos, que somos en mayoría católicos, siempre hemos tenido un elevado respeto hacia todas las demás religiones, particularmente la judía y la musulmana. Estoy seguro de que la totalidad de los venezolanos, de cualquiera de las religiones que existen en el país, y me atrevo a incluir a los compatriotas que profesan la fe musulmana, reprueban ese repugnante acto de salvajismo perpetrado contra el templo judío de Caracas.

Nunca en nuestro país había ocurrido algo semejante. La saña, el odio, que se aprecia en la manera como se llevó a cabo la profanación de la Sinagoga, no tiene precedentes en Venezuela y es sólo comparable con lo que ocurrió en Europa bajo el imperio del nazi-fascismo.

No quiero pensar que algún funcionario del Gobierno haya ordenado esa abominable e infame acción. Pero no cabe duda de que como dice el comunicado de la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela, ese crimen es “producto del clima antijudío que se ha desatado en Venezuela como consecuencia del discurso incitador al odio del gobierno nacional”.

Fue sólo el domingo pasado por la tarde cuando el teniente coronel presidente se dignó condenar el ataque a la Sinagoga, pero como era de esperarse, no perdió la oportunidad para tratar de explotar electoralmente este lamentable suceso. Empleando su consabida táctica del espejo para atribuir a otros lo que hacen sus huestes, acusó a la “oligarquía” de “tratar de ensombrecer la próxima victoria popular el 15 de febrero”. Según él “hay que preguntarse ¿a quién favorece la violencia?”.

¿Acaso no es, precisamente, el lenguaje violento y agresivo del teniente coronel presidente, del canciller Nicolás Maduro, del ministro del Interior y Justicia Tarek el Aisami y de muchos pseudoparlamentarios de la Asamblea Nacional lo que seguramente sirvió de estímulo para que los mismos antisociales sociales fanáticos que ha venido utilizando y financiando el Gobierno para agredir a la disidencia llevaran a cabo esa atrocidad?

Entonces, ¿de dónde proviene y a quién es que favorece la violencia?

De nada valen las declaraciones y los golpes de pecho del teniente coronel presidente, de Maduro o del ministro de Información reprobando lo ocurrido cuando sabemos que son palabras huecas, declaraciones para la galería, que sólo pretenden ocultar el rubor que les causa constatar el salvajismo de sus propios agentes encubiertos de la violencia y el odio.
Como dice el comunicado de la Confederación de Asociaciones Israelitas de Venezuela: “Este acto vandálico llevado a cabo en Shabat, el día más sagrado del culto judío, constituye un hecho condenable y sin precedentes en la historia de nuestro país y ofende profundamente a todos los judíos radicados en Venezuela”. Por eso lo condenamos y agrego que no es solamente a los judíos radicados en Venezuela a quienes ofende ese acto, sino a todos los venezolanos, sin distinción de credo religioso, que admiramos al pueblo judío por el valor, la tenacidad y la perseverancia con que ha afrontado todas las adversidades que le ha deparado su historia y su existencia como Estado libre y soberano.
www.adolfotaylhardat.net