Provincial-patriotismo

Algunas de las reaccciones de mis fieles y leaIes lectores sobre “Un poquito de nacionalismo” han sido algo desbrujuladas: un par se han publicado entre los comentarios, otras llegaron por mail y no seria demasiado ético que se las publique – supongo que usaron el mail para mantener un cierto anonimato o por simple timidez.

En vez de recrearse con mis opiniones musicales, mis lectores se dedicaron a expresar sus diversos grados de “nacionalismo”, o mejor dicho, los diversos grados en que se identificaban con él: ¡algunos se volvieron “nacionalistas-exultantes”, a mi pesar!,

Creo que mi definición era incorrecta. Regreso a la nota anterior y me cito a mí mismo cuando cito a otro (¡atención, seguirán las citas más adelante!):

“Más bien soy un “nacionalista-provincial”, sin caer en el provincialismo que define Ryszard Kapuscinski, (¡sí, se llama así en polaco!; en español se lee Richard Kapuchinski) como ‘Provinciano es aquel cuyo pensamiento está centrado en un limitado espacio al que el individuo en cuestión atribuye una importancia desmesurada, universal’.”

Pues bien, parece que confundí a los lectores: después de buscar varias definiciones, usaré la palabra “patriota” en vez de nacionalista, aplicado a mi pueblito, en el sentido irónico de que – en palabras de George Bernard Shaw (¡este tipo se pasó la vida diciendo frases celebres… parece Bolívar!) – “Patriotismo es tu convencimiento de que este lugar es superior a todos los demás porque tú naciste en él”.

Cambié en la cita “país” por “lugar”, para que quede claro que creer en la superioridad de un lugar (o un país, o un barrio), por el mero hecho de que uno nació o vive en él es una simpleza. Si uno usa el así llamado “patriotismo” para conseguir que ese lugar sea mejor de lo que era antes, vaya y pase. Pero si se usa ese sentimiento en la forma que lo define Borges (otro que se pasó la vida escribiendo citas, pareciera) – “El patriotismo es la menos perspicaz de las pasiones.” – bueno, es un desperdicio de energía. Creo.

Voy a dar un ejemplo, de mi pueblito por supuesto: el consejal de Medio Ambiente, Alex, que también es responsable de la limpieza de las calles, descubrió que las palmeras que hay en todas las avenidas harán por esta época de año una fantástica mugre con los dátiles que caerán al madurar en un par de semanas.

¿Qué hizo Alex, patrióticamente? Pensó. Que en eso reside el patriotismo: no pensó en sí mismo – podría haber pedido que los del camión de la limpieza, ese con el cepillo circular, sigan con la rutina y limpien las avenidas un par de veces – sino en cómo hacer que la gente goce de los dátiles y evite la mugre callejera.

“Incautó” un camión de la Municipalidad, un par de escaleras, unos serruchos y unas tijeras de podar y se paseó por las avenidas con los dos jardineros municipales que tenemos en el pueblito, ayudados por un grupito de boy-scouts… podaron los racimos de dátiles antes de que maduren y los trasladaron al anfiteatrito que hay frente a la Intendencia.

A las cuatro de la tarde, decenas de mamás con sus niños y desde las seis muchos padres de familia pasaron por el “anfi”, recogieron los racimos y recibieron una breve clase sobre qué hacer con los dátiles: tortas, dulces y postres.

Limpio, gratis, ingenioso. Eso es provincial-patriotismo en acción: ¡Bravo. Alex! Por cierto, dentro de unas semanas haremos una comilona de dátiles en el balcón: están todos invitados.

1 Respuesta a “Provincial-patriotismo”


  1. 1 jorge luis holcman Noviembre 7, 2009 a las 9:57 pm

    en la ex-republica argentina el tema se encararia diferente
    1º una contratacion directa para podar (cara y participable)
    2º la venta de los datiles por cuenta de Alex
    3º la posteriro poda de los arboles
    4º la plantacion de una nueva especie

    eso es inventiva


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