(si no sabe de qué se trata, vea el capítulo anterior)
Esa noche casi no dormimos: ¡mañana nos pasaban de Hip a Yap! ¡Podríamos ver la serie de los mafiosos y las operas de más actualidad (o la serie de las óperas y los mafiosos más actuales, da igual).
Llamamos temprano a Eli el Vendedor: se nota que no se había despertado, asi que esperamos pacientes su respuesta. A las 9 y media sonó el teléfono: “Somos de los servicios de telefonía Bebex; queremos saber que amplitud de banda desean”.
Por supuesto, no sabíamos de que la jugaba Bebex en este partido, pero puesto en el tema, pregunté cuánto me iba a costar la mas ancha (suponía que era, además, la más rápida y moderna…) la respuesta fue inmediata: casi nada, salvo una mensualidad minúscula que comenzaría dentro de 6 meses. Si era así de simple, me dije, acepto. Cortaron la llamada.
No pasaron 7 minutos, que ya sonaba el teléfono: eran de Nextvision, enojadísimos: ¡Cómo nos atrevimos a aceptar la engañosa oferta de Bebex! ¿No sabemos que nuestra línea pertenece a Nextvision y que no debe ser tocada bajo ninguna circunstancia, según el contrato que firmamos hace once años? ¡Los poníamos en la obligación de cortarnos la línea de teléfono!
“Perdón – contesté tembloroso – no sabía las terribles consecuencias de un acto impulsivo de tal gravedad…; yo solo quería pasar de Hip a Yap en los cables de TV”. Parece que me perdonó, porque se ofreció muy gentilmente a armar una conversación triple, entre Nextvision (él, que va a resolver el problema y evitar que nos quiten la línea de teléfono), Bebex (ellos, los malos que se aprovechan de la ingenuidad de un anciano) y yo, el inocente trasgresor que no sabía que los cables de TV lo son además de teléfonos…
Treintidós minutos más tarde, Nextvision había recuperado su línea, Bebex perdido un cliente y yo tenía en la mano un auricular mudo: a entendernos – Hip pertenece a Bebex, Yap a Nextvision, los cables (creo) al Estado y el tubo de teléfono a mí… pero este no funciona.
Llamé a Eli el Vendedor con el móvil: esta vez contestó – parece que cerca del mediodía ya abre su celular. No sabía del incidente, así que prometió hacer algo para que pueda yo recuperar mi línea.
Almorzamos frugalmente, esperando que lleguen los instaladores del la TV: habían prometido que vendrían entre las 11,30 y las 13,30. A la una en punto llegó Avivit (joven, alta, delgada, esbelta, llorosa): al subir a su coche esta mañana descubrió que anoche había olvidado su maletín de instalaciones en casa de un cliente; no podía desconectarnos de Hip sin sus herramientas. Había que esperar a que el cliente regresase a su casa del trabajo. Iría a buscarlas lo antes posible y regresaría de inmediato – no había de qué preocuparse. Enjugó una lágrima y desapareció por el ascensor.
Repentinamente, sonó el teléfono, hasta entonces incomunicado: un mensaje grabado nos daba la bienvenida a Bebex y nos dictaba nuestro nuevo número: 07.123456789:
parece que el de Nextvision, 08.987654321 había sido definitivamente anulado. Llamamos a Nextvision, y preguntamos qué había pasado. No se preocupen, dijo el joven amable del otro lado de la línea, yo lo arreglo en un par de minutos y les hago devolver el número original.
Tratamos de llamar a nuestro propio móvil desde el fijo: el numero que figuraba era el nuevo – y así por una larga hora y media. Esta interesante tarea se interrumpió por la llegada de Gili (joven, alto, gordísimo, sudoroso, y bastante excitado).
“¡Cómo quieren que instale Yap si no han desinstalado Hip!”, profirió y se aposentó en el sofá. No pensaba hacer nada – y con razón – hasta que Avivit no hiciese lo suyo.
Tras media hora, se fue dando un portazo y sin saludar.
Llamamos por el teléfono fijo a Eli el Vendedor, que no contestaba por no reconocer el número; hasta que nos dimos cuenta, se hicieron las cinco, momento en que los técnicos finalizan sus horarios. Usando el teléfono móvil dejamos un mensaje que se comunique urgente.
Nos sentamos a esperar – muchas otras opciones no teníamos. Suspendimos la ida al teatro y rogamos que el próximo día fuera mejor.
(continuará)
Ya no aguanto el suspenso: donde enterraste a Eli, Avivit y Gili? Que coartada te has preparado para cuando los descubran?
El lector anónimo
¿Con que compañía tengo que contratar para ver el final de la serie ?