Parto del supuesto que no todo el mundo me conoce, lo que es rotundamente cierto.
Nací en Resistencia (Chaco – Argentina) y vivo en Modiín, Israel. Soy el abuelo de Naor, padre de Dani, suegro de Anne Marie, esposo de Lita – aunque hay quienes la llaman Elena.
Fui diplomatico hasta hace poco tiempo, representando a Israel en Francia, España, Venezuela, Perú, Uruguay y Guatemala, en estas tres últimas como Embajador. Me ha quedado por el camino una constelación de amigos (cada uno, una estrella con brillo propio) con los que me encuentro a veces en persona, a veces en este blog.
Me agrada escribir, entre otras cosas, y lo hago tratando de ser optimista, y de no perder el buen humor, que es “instrumento de salvacion”, como me dijo una vez un Cardenal. No busquen en este blog profundas elucubraciones: simplemente traten de compartir conmigo una sonrisa.
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Se devela el misterio de mi nacimiento
A veces me olvido de los cumpleaños (incluso del mío), con lo que ofendo a más de uno: claro, la fecha del cumpleaños es para mucha gente el día más importante – ¿o quizás el único importante? – de su año… ¡qué sé yo!
En mi caso, el tema del día de mi cumpleaños es un poco complicado, y hasta es motivo de varias y discutibles explicaciones familiares, ninguna de las cuales puede ser debidamente corroborada… incluso una que localiza arbitrariamente mi nacimiento en la frontera paraguayo-argentina.
La historia más difundida dice que nací en Resistencia, capital por esos días del Territorio Nacional (hoy provincia) del Chaco, en el norte argentino. Las confusiones empiezan porque, según mis documentos legales, el lugar de mi nacimiento oficial fue Barranqueras, en ese entonces un pueblo cercano a la capital; entiendo que ahora ya está prácticamente dentro de la ciudad.
Por otro lado, los documentos dicen que nací un 28 de febrero – ¡menos mal que no un 29, que si no, tendría solamente la cuarta parte de mi edad! – pero desde que tengo memoria, me solían festejar el cumpleaños el 11 de marzo. Sobre los festejos infantiles guardo pocos recuerdos, pero no deben haber sido muy gratos, ya que me han dejado una esencial y profunda aversión hacia ese tipo de fiestas.
Retomando el tema de las contradicciones entre fechas y lugares natales con todas sus combinaciones posibles, decidí hace un tiempo estudiar las versiones de la leyenda familiar, recurriendo a primos memoriosos y a un poco de fantasía, y tras hacer una especie de investigación antropológica familiar, creo haber destripado el entuerto.
Por esos tiempos, los niños debían ingresar a la escuela elemental con 6 años cumplidos el primero de marzo, día del comienzo de las clases. Pareciera que – para evitar que perdiera un año de estudios – mis padres decidieron adelantar la fecha declarada de mi nacimiento… tomando en cuenta que para la edad en que, según la ley, debía yo ser reclutado para el servicio miliar (que, por esas épocas prehistóricas, era obligatorio) mis amantes padres estaban seguros de que yo ya seria por lo menos doctor, lo que hacía irrelevante la edad exacta para la incorporación a las fuerzas armadas (que era de 20 años).
La explicación no tiene, vista desde el ahora, demasiadas complicaciones, o menos de las que planteó el nacimiento de uno de mis primos: la tía Cata exigía que se lo inscriba medio año antes de la fecha, para que adelantase cuanto más el inicio de sus estudios, mientras que el tío Saúl insistía que se lo anotara medio año más tarde, para retrasar cuanto más sus deberes castrenses.
El tema no era urgente ya que, como vivían en el campo, las fechas del Registro de las Personas o como se llame la oficina pertinente eran “flexibles”, pero la discusión familiar había tomado cauces dramáticos, llevando el tema a persistentes controversias. La solución – pareciera – la propuso una pariente de la Capital, que sugirió se anotara a la criatura… con la fecha exacta de su nacimiento.
Dice la saga familiar que los tíos Cata y Saúl comentaron al unísono ante tal original idea: “Notable solución; ¡no se nos hubiera ocurrido jamás!”.
estimado amigo :
escribis:”Soy el abuelo de Naor, padre de Dani, suegro de Anne Marie, esposo de Lita – aunque hay quienes la llaman Elena”.
lo escribistes como un curriculum vitae , lo mas cercano a lo mas lejano
pero , estimado companiero ,te dire que gracias a lita sos padre de dani y gracias a dani sos suegro de anne marie y gracias a ellos sos seide de naor
“El orden de los factores altera el producto”
kuved a la bobe lita !!!!
Un saludo desde Katzrin. Acepte tu invitación en la pagina de la comunidad uruguaya y a pesar de no haber podido leer todo el contenido ya veo que tendré que regresar y hacerlo. Mis felicitaciones por compartir sus vivencias y su espíritu
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Bernardo Ptasevich Berny
Abuelitos de un bebe con hermosos ojos, veo que lo han disfrutado en vuestro ultimo viaje.
Despues de la exposicion, me voy de paseo a mis viejos pagos, a quienes mando saludos?
Ahora entiendo lo de tu cumpleaños. He estado super ocupada para leer tu blog pero prometo que lo iré haciendo de a poco. Felicitaciones por la nieta, ya no sé si el orden de los factores altera el producto como dicen arriba, pero es preciosa. Cariños para la flia, Bea
Shalom Joel,soy español de Cordoba sefardi y presidente de la Camara de Comercio e Industria España-Israel,bajo las ordenes de mi buen amigo Gil Gidrom y tengo en Galicia de vicepresidente un paisano vuestro Samuel Epstein.
Decirte que tienes tu casa en estas tierras de Sefarad.
Recibe un abrazo.
Felicitaciones, descubrí tu blog por casualidad y tuve la sensación tanguera de lamentarme por no haberlo descubierto antes.
Un placer, JJ
Bueno en realidad la fecha de nacimiento,por lo menos a mi,no importa mucho.Lo que si importa es la vida vivida y las marcas que uno puede degar en las arenas del tiempo.
Estimado Joel aqui te recordamos con mucho cariño. Un fraterno saludo desde Uruguay.